Simulan juicio oral apoyados por expertos de EU
Simulan juicio oral apoyados por expertos de EU
Fuente: El Universal
Fue “un martes negro, trágico, en el que las víctimas fueron interceptadas con alevosía y ventaja”. Un nervioso, pero firme, Ministerio Público de la Procuraduría General de la República (PGR) inició así su alegato en el juicio oral que se instruyó contra los homicidas de la senadora Martha Espinoza Herrera, su hija y un escolta. La defensa no se quiso quedar atrás en retórica y espetó: “Estamos frente a unos presuntos culpables”, ante los dos acusados que en simulacro se declararon inocentes.
Fernando Trejo, el testigo del crimen “perpetrado” el 17 de mayo de 2011, en el cruce de Támesis y avenida Reforma, fue interrogado por más de media hora, en que la defensa buscó hacerlo caer en contradicciones; mientras los representantes de la fiscalía tomaron la palabra: “objeción, señor juez”, señalaron al menos en tres ocasiones ante lo que consideraron preguntas inducidas de la defensa, que no vaciló en sacar un metro para verificar la distancia desde la que el hombre presenció el asesinato, en un intento por desvirtuar su versión.
Ninguno de los servidores públicos de la PGR que participaron en el juicio abandonó su papel. Se trató de su examen final ante el juez Ángel Moreno, quien en realidad es un fiscal estadounidense, que evaluó su desempeño en este ejercicio improvisado en un hotel capitalino, para que los medios atestiguaran la capacitación que durante seis meses recibieron para cumplir sus funciones en el nuevo sistema de justicia penal adversarial.
Nada distrajo a los ministerios públicos, agentes de la Policía Federal Ministerial y peritos que “actuaron”. Para el resto de los asistentes era una recreación, un juicio similar a los que se ven en las series de televisión estadounidenses, pero para los servidores públicos significó recibir la acreditación de su capacidad de defender una investigación en un juicio oral que se realizarán en todo el país en 2016.
Aunque el homicidio es un delito del fuero común, se “fabricó” el “caso senadora” por ser didáctico, para que los funcionarios federales aprendieran paso a paso desde la forma en que se tendrán que conducir ante el juez, a quien se debe pedir permiso incluso para levantarse; cómo iniciar sus alegatos y dirigirse a la audiencia, las reglas de ley para presentar pruebas, en suma, modificar años de una forma de trabajo que dejará de existir.
La carpeta de investigación (antes averiguación previa) del “caso senadora” se integró con todos los requisitos de ley para esclarecer el supuesto homicidio de Espinoza Herrera, su hija Carolina Garza Herrera y el escolta Luis Lugo, presuntamente asesinados a tiros por Pedro Benito Domínguez y Juan Huerta López, no se olvidó ningún detalle para el aprendizaje… la defensa argumentó: “los policías federales los sacaron de su casa, obligaron a los detenidos a sujetar un arma y disparar, para coaccionar su confesión”.
Se buscó que en este “Proyecto Diamante” de capacitación auspiciado con recursos de la Iniciativa Mérida y con expertos en juicios orales del Departamento de Justicia de EU, haya una práctica permanente de todas las situaciones que se enfrentan en un juicio oral, detalló Cristina Chapela, directora de Investigación y Extensión Profesional de la PGR, quien indicó que desde febrero pasado a la fecha se han formado 205 instructores con personal de EU que a su vez han capacitado a siete mil 700 funcionarios de la institución en estos juicios simulados, cuyo reto ha sido “el cambio de mentalidad para trabajar en este nuevo sistema”, y en el que 80% de los funcionarios ya está entrenado.
