Construir la seguridad corresponsablemente

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  Construír la seguridad corresponsablemente
     
     

La seguridad es un bien público que, efectivamente, debe ser provisto primordialmente por el Estado, pero la sociedad también tiene un papel fundamental en la construcción de comunidades seguras. Los gobiernos ni pueden todo ni pueden solos.

Una de las lecciones más importantes que ha dejado la crisis de seguridad que se vive en México es que los gobiernos ni pueden todo ni pueden solos. La seguridad es un bien público que, efectivamente, debe ser provisto primordialmente por el Estado, pero la sociedad también tiene un papel fundamental en la construcción de comunidades seguras; tanto en la prevención del delito como en la supervisión ciudadana de las políticas públicas para combatirlo.

Una de las experiencias ciudadanas exitosas en nuestro país ha sido la instalación de las Mesas de Seguridad y Justicia de México SOS. Se trata de un mecanismo que conjunta el trabajo de las autoridades responsables de la seguridad pública, de los tres niveles de gobierno, de ciudadanos comprometidos con el combate a la inseguridad, pertenecientes a organizaciones ciudadanas, vecinales, académicas, culturales, de profesionistas y empresariales, cuya finalidad es establecer una agenda común y colaborar corresponsablemente en el cumplimiento sistemático y permanente de las acciones encaminadas al combate a la delincuencia y la construcción de comunidades seguras.

Ya hemos mencionado que la primera Mesa de Seguridad y Justicia surgió en Ciudad Juárez, ante la grave situación de inseguridad y violencia criminal que se vivía en esa ciudad fronteriza y que, ante los resultados favorables que se han logrado ahí, se ha ido extendiendo por diversos municipios y ciudades del país. Las Mesas de Seguridad y Justicia son independientes de cualquier gobierno, apartidistas y ciudadanas. Esta característica las ha convertido en un espacio virtuoso de colaboración entre las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades.

Creo que las mesas de seguridad y justicia nos han dejado tres lecciones importantes que hoy comparto con ustedes:

La primera es que la confianza entre las autoridades responsables de la seguridad pública y la ciudadanía puede construirse a través de acciones comprometidas y permanentes. Tal vez el éxito de la mesa de Ciudad Juárez se deba a la perseverancia de sus integrantes, a la responsabilidad y voluntad de las autoridades, estatales, municipales y federales, de honrar su palabra y cumplir con sus deberes institucionales y la determinación de las organizaciones ciudadanas representadas en la mesa para darles seguimiento de manera propositiva y constructiva. Nadie tiró la toalla, aun cuando la situación parecía difícil de remontar. La persistencia pagó dividendos. Hoy, Ciudad Juárez comienza a darle la vuelta a la página y su Mesa de Seguridad y Justicia es parte ya de una historia de éxito.


 

 

La segunda lección es que las políticas de seguridad exitosas requieren energía social. Cuando una comunidad se ve lastimada por la inseguridad y la violencia, el miedo y la impotencia paralizan a sus habitantes. La desconfianza corroe a la sociedad que vive bajo esa circunstancia: el policía, el alcalde, el vecino, todos se vuelven potenciales fuentes de sospecha. Esta pérdida de confianza daña gravemente el tejido social y deja a la sociedad desarticulada ante la acción de la delincuencia común y de las bandas organizadas. Las Mesas de Seguridad y Justicia forman parte de una iniciativa encaminada a rearticular los esfuerzos organizados de la sociedad civil y los gobiernos de manera corresponsable, para potenciar la energía de la sociedad toda en la lucha para recuperar la paz, el orden y la tranquilidad.

Tercero, que el papel de los empresarios es fundamental. En los estados del norte del país que han sido afectados por la violencia criminal -Chihuahua, Baja California y Nuevo León- el sector empresarial ha jugado un papel preponderante en la articulación de los esfuerzos desplegados para recuperar la seguridad pública. En otros puntos del país el empresariado ha sido menos activo, ya sea por temor, desconfianza o desorganización, enfrentando más dificultades para sumarse de manera efectiva a la lucha contra el delito y la violencia criminal. No obstante, cuando se presenta una alternativa transparente, clara y proactiva, como las Mesas de Seguridad y Justicia, los empresarios encuentran un medio confiable para sumarse a la lucha contra la inseguridad y por la construcción de comunidades seguras. Por esta razón, sus aportaciones son fundamentales para que las Mesas sigan trabajando de manera efectiva, pues como principio, dentro de sus reglamentos se establece que no pueden ni deben recibir recursos gubernamentales de ningún tipo, a fin de garantizar su independencia y neutralidad.

En suma, las Mesas de Seguridad y Justicia marcan, sin temor a exagerar, un antes y un después en la organización de la sociedad civil mexicana para acompañar y supervisar las políticas locales de seguridad. México SOS ha trabajado de manera consistente para lograr la apertura de más de estos mecanismos. Ya celebramos en meses pasados nuestra primera Reunión Nacional de Mesas de Seguridad y Justicia y nos llena de orgullo que en los últimos meses se hayan sumado nuevas iniciativas de organización en varios municipios de Michoacán, Chiapas y Veracruz, para instalar nuevas Mesas de Seguridad y Justicia locales e intermunicipales. A ellas se sumarán este semestre otras iniciativas en Cancún, León, Torreón, y Veracruz.

Invito a los ciudadanos de estas ciudades y sus municipios a sumarse a esta inicativa ciudadana encaminada a recuperar la paz, el orden y la seguridad en nuestro país desde el ámbito local: es por México. Es por nosotros.

Autor: Alejandro Martí
Fuente: Animal Político
Fecha: 05 de Marzo 2015
@Alejandro_Marti

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